El único problema serio de la vida es la muerte
El único problema serio de la vida es la muerte, pues cualquiera de los problemas que se pueda sentir en vida se ve disminuido ante el problema de la muerte. Si nadie tiene razones para morir, y nadie tiene amenazas de muerte, entonces tiene sentido que los demás problemas consigan cierta importancia. De hecho, entre menos necesidades se tengan satisfechas, más difícil es enfocarse en otros problemas que no son lo suficientemente serios como para considerarse problemas, y solo son excusas para mantener la mente ocupada en cosas que, muchas veces, ni siquiera se pueden controlar. Si no hay algo que comer, es claro que ninguna persona pensará en resolver problemas de cálculo o paradojas filosóficas. Si no hay dónde dormir, es claro que no se va a encontrar una solución a enfermedades terminales como el cáncer, o estudiar virus mortales. Si no hay dónde no pasar frío, entonces el problema de no tener Internet deja de ser un problema y se convierte en un contrapeso, un contratiempo in...