La paz es (posiblemente) la felicidad
El día de ayer estuve pasando por una situación que a muchos les podría parecer ridículo que me haya afectado tanto, por lo que no lo comentaré explícitamente. Sin embargo, es cierto que sí me afectó y me impactó lo suficiente como para hacerme pensar sobre la fugacidad de las cosas y la impermanencia de todo en esta vida, en este mundo. Algunas cosas no están realmente diseñadas para durar mucho, y si duran es porque a lo mejor algo quiere hacer que se mantengan, por lo que a lo mejor están diseñadas para durar lo mucho que pueda durar el que las posea, las observe o las quiera. Esas cosas pueden abandonar al ser que las poseyó en cualquier momento, y dejarlo en una situación vulnerable por el apego y la probable dependencia que generó hacia esas cosas. Pero una vez logre reponer y recuperarse de cualquier baja o golpe que dé la vida, y logre mantenerse contentado con lo tanto que tiene, sin aspirar de manera excesiva y obsesiva a más, podrá estar bastante tranquilo. Eso se...