O mucha ignorancia o poco conocimiento [ENTRADA BREVE]

Sócrates solía decir que el origen de todos los problemas, el origen del sufrimiento y de las penas de todos los hombres, se debía gracias a la ignorancia. Es decir, que el ser ignorante limitaba las formas de solucionar varios de los problemas, en cualquier dimensión, de las personas. Así, la ignorancia es el origen de la infelicidad.

Por otra parte, se suele decir que, de manera popular, que "la ignorancia trae la felicidad", porque al saber menos, se está menos agitado e inquieto respecto a diferentes aspectos de la vida (políticos, sociales, personales, económicos, cronológicos, etc). De cierta manera, tiene algo de cierto, pues al no saber mucho sobre algo no nace ninguna especie de preocupación sobre eso.

Estas dos posturas pueden parecer contrastantes y contrarias. No obstante, a mi forma de verlo, siento que se puede equilibrar de una manera, viéndolo con cierta lógica. Considerando que no deja de ser cierto que el inquietarse sobre varias cosas de las que se es consciente podría no suceder si simplemente no se supieran o no se fuera consciente, se puede considerar también la visión socrática, afirmando que tal vez la inquietud y la infelicidad surgida de 'saber mucho' es o porque no se administra ni se interpreta bien ese conocimiento, o porque aunque, presuntamente, se 'sepa mucho', no se sabe lo suficiente.

Es decir, inquietarse o angustiarse, provocando esto infelicidad, sobre algo en concreto porque se sabe, por ejemplo, de amenazas o escenarios concretos que puedan surgir de estos, es porque no se sabe cómo manejarlo, o no se tiene la templanza (la cual también es aprendida, como una disciplina) para saber manejarlo. Es decir se sabe lo suficiente para saber, pero no se sabe lo suficiente para manejar lo que se sabe.

Puede que, así, la sabiduría no sea simplemente ausencia de ignorancia, sino el convivir con el conocimiento. Por consiguiente, para ser feliz, como decía Sócrates, impera saber mucho, pero también saber cómo vivir con lo tanto que se sabe. Aun así, saber todo, especialmente de ámbitos académicos o que crecen exponencialmente cada vez al estar impulsados por la curiosidad, como la filosofía, el lenguaje o la ciencia, es prácticamente imposible. 

Comentarios

Entradas populares